jueves 16 de julio de 2009

El secreto del Secreto

El Secreto o la Ley de la Atracción, se basa en un único concepto que definitivamente intenta ser la gallina de los huevos de oro de principios de siglo XXI: tú puedes atraer lo que quieres a tu vida.

Para mí, el concepto me parece genial, es decir: Enfócate en aquello que quieres, y pon todas tus fuerzas para conseguirlo. La segunda parte es la que me preocupa: y luego el universo conspirará para que eso pase. Bueno, sus defensores no lo dicen así, utilizan todas las falacias habidas y por haber para justificar lo injustificable.

A mi personalmente, ese concepto ya me quedó claro con Paolo Coelho hace 10 años atrás, por lo que no acabo de entender el estruendo que ha generado esta nueva línea de pensamiento. Bueno, de hecho si la entiendo, era simplemente una expresión lingüística, un modismo. Lo entiendo porque la única diferencia entre la maravillosa historia de Paolo Coelho y este invento, es la tecnología utilizada para persuadir a la gente que no es solo una bonita manera de pensar, sino que existe de verdad.

Me atrevo a afirmar, que no estoy ni en contra del propio concepto, pero si lo estoy, de todos ellos aquellos que lo han convertido en un axioma universal, en una ley.

De hecho, hay gente que comprobado el rotundo fracaso del Life Coaching o coaching personal (básicamente porque ayudar a cambiar a la gente no es tan sencillo, y que consigan sus objetivos aún menos), ahora se han pasado a ser “Coaches del Secreto”. Probablemente, también va a durar poco, a medida que los clientes se vayan dando cuenta que no es suficiente con visualizar o realizar afirmaciones poderosas. O quizás no…

Digo que quizás no porque el concepto de la Ley de la Atracción tiene una gran ventaja sobre el coaching tradicional y que lo asimila en estructura argumental a las religiones. Pongo un ejemplo:
Si yo deseo con todas mis fuerzas una casa, y la visualizo una y mil veces, y me digo mil frases poderosas, pueden pasar dos cosas: que la consiga o que no. Si la consigo, queda claro que la ley de la atracción existe (volveremos a este punto más tarde), pero si no la consigo, ¿Qué pasa? Bien, para empezar, la ley de la atracción existe en si misma, independientemente de lo que a mi me pase, porque sino no sería una ley (volveremos un poco más tarde en los puntos en que se sustenta), por lo tanto, hay varias explicaciones que justifican “claramente” el hecho de que no haya conseguido mi casa:

1. No he visualizado/recitado/atraído con suficiente intensidad (¿Qué como se sabe que intensidad es necesaria?, fácil: la que haga que yo tenga mi casa soñada…).
2. Todavía no es el momento. Es decir, el universo es bien extraño, y todavía no me toca la casa. Quizás el año que viene. Pero está por caer. O no…
3. Me crucé con mi vecino y me dijo que se había comprado una casa parecida a la que yo quería. Eso es una señal de que ya llega….o sea, ¡Qué si la estoy consiguiendo!

Es decir, no hay manera de desmontar la ley. Siempre tiene una posible salida. El hecho que sea irrebatible seguramente es lo que le da esa categoría de universal. Pero el hecho que no se sustente en nada lógico, la convierte en una prueba de fe o dogma.

De acuerdo, ya sabemos que no se puede rebatir (principio básico del pensamiento científico), vamos a ver en que se sustenta:

Falacia Ad Misericordium: Te dicen que todo lo malo que te ha pasado en la vida ha sido porque lo has atraído con tus malos pensamientos, porque te enfocabas en lo malo y no en lo bueno. Como todos nos hemos enfocado en cosas que no queríamos en algún momento, pues es bastante difícil de refutar esta afirmación. Que yo sepa nadie sabe cual es la cantidad necesaria de “malos pensamientos” necesarios para que a uno le vayan mal las cosas y por necesidad lógica, a nadie le van siempre bien las cosas, sino no sabría que le van bien. Necesita un contraste, una referencia. Evidentemente, lo que para mi es malo, para ti no lo será. Para mí es malo quedarme sin agua y tener que bajar a la tienda a comprar, mientras que para otro, el hecho de saber que andando 5 kms va encontrar un manantial, es la mejor noticia del mundo.

Falacia “apelar a la culpa”. Te dicen, que tu mismo, que si sigues por ese camino, te seguirán pasando cosas malas. Que mejor creas en la Ley de la Atracción. Y si te siguen pasando, es porque no lo haces lo suficientemente bien.

Falacia “Wishful thinking”. Se hace creer a la gente que visualizando y fijándote bien el objetivo, el resto corre a cargo del campo subatómico. Que no hace falta que ni no entiendas. De hecho, ¿Cuantas personas deben haber en este mundo que entiendan claramente el funcionamiento de las partículas subatómicas?, de hecho, yo creo que claramente, ninguna. Lo que hacen es ponernos unos gráficos bien bonitos con animaciones en 3D para describirnos uno de los conceptos más complejos de comprender para ser humano como es el concepto de la dualidad onda-corpúsculo de las partículas, y nosotros, sin entender prácticamente nada de las implicaciones de eso, nos lo creemos. Ahora resulta, que el hecho que un fotón se comporte como una partícula y a la vez como una onda electromagnética, lo justifica todo. Hasta la ley de la atracción.


Falacia apelar al “Status Quo”: ¿Qué quieres, seguir formando parte de los miserables, o de los que no han encontrado el camino a todo aquello que alguna vez han deseado?

Falacia “Band Wagon”: Te lo puedes creer o no, pero cuando veas al vecino salir con su flamante nuevo coche, te arrepentirás de no haber creído en la Ley. Aunque siempre estarás a tiempo de unirte al grupo... Eso si, si antes no te has atraído una terrible enfermedad, un secuestro, la muerte de un familiar próximo… ¿Mejor empezar ahora, que no esperar que eso pase, no? Ya has vivido suficientes desgracias….

Falacia “apelar al miedo”: ¿Te esperarás a que algo terrible te suceda? ¡Empieza ya a atraer lo que quieres!

Falacia “apelar al sentimiento superior”. ¿Para qué quieres entender cómo funciona? ¿De qué te sirve tu incredulidad? ¡Solo te retrasa de conseguir lo que quieres. ¿Esto es más emocional que racional! ¡Utiliza el corazón y los buenos sentimientos y aparta la lógica! ¡El mundo es de los que tienen ilusión, se emocionan, se entusiasman! ¡Suéltate y fluye en vez de querer entenderlo todo! ¡Desea intensamente lo que quieres y céntrate en tu objetivo!

Falacia Ad Antiquitan: La Ley de la Atracción funciona, porque ya los Egipcios hablaban de algo parecido, y los Griegos, e Isaac Newton….Si se habla de ello desde tantos miles de años, algo de eso tiene que ser cierto. Imagínate que un egipcio tiene un amuleto. Y deja escrito en un jeroglífico que es mágico. Llegan las campañas Napoleónicas y lo descubren. Gracias a la Piedra Roseta entienden su poder y Napoleón lo lleva por años. Luego se lo regala a Voltaire, a quién le empiezan a pasar cosas increíbles como que ya no le pegan más el mal de ojo. Con los años le llega a Tolstoi, quién emocionado porque cuando se lo pone, le dejan de escribir cartas de críticas a sus libros, decide escribir sobre él en uno de sus libros. Éste, acaba pasando al último Zar de Rusia, que se alegra antes de morir, que gracias a su amuleto su hija se salvara (él muere linchado, pero no se puede tener todo). La dichosa piedrecita acaba llegando a Hitler como regalo de Stalin (antes que se pelearan) y al fin se encuentra en un almacén nazi en medio de Suiza. ¿Eso lo convierte en el amuleto más poderoso del mundo?

Falacia Ad Populum: Hay muchísima gente que cree en ella, tiene que ser cierta. Es como que el McDonalds no puede ser tan malo si tanta gente va.

Falacia científica: ¡Hasta aquí podíamos llegar! Si ya es difícil creerse a los científicos en cosas un poco más materiales como el cambio climático o la fusión fría, creerse los argumentos científicos de esta gente es muy difícil.

Según estas personas, el hecho que todavía estemos realizando descubrimientos asombrosos sobre el campo subatómico y sus peculiaridades, justifica todo lo que pasa en el campo “supratómico”. Este hecho, ya se planteó desde principios de la física cuántica y la famosa paradoja del Gato de Schrödinger.

El hecho que dos fotones que partieron de la misma fuente puedan compartir sus propiedades aunque estén a millones de kilómetros el uno del otro, o el hecho que se puedan mandar partículas subatómicas a través del tiempo, y un montón más de sucesos absolutamente increíbles que pasan a nivel subatómico, no tiene porque tener nada que ver con que a mi me toque la lotería. Nada. Y de hecho, no tienen ninguna manera de conectar estos dos hechos. La gente se piensa que ese nivel es solo un poco inferior al nuestro. Es como si habláramos del mecanismo de un reloj. Tu ves la hora, pero no las ruedecillas. ¡No! El mundo subatómico no comparte ninguna de las leyes de nuestra realidad y de hecho, es solo un modelo, una teoría. La física cuántica va cambiando de modelos periódicamente ya que es una ciencia altamente especulativa, que no tiene que ver para nada con nuestra realidad tangible.

Pero vamos a suponer que realmente, la meditación coordinada de centenares de personas, redujera el índice de criminalidad de Washington D.C. ¿Cómo demuestra este hecho, que yo puedo atraer la casa de mis sueños?

¿Entiendo que es el mismo proceso el que hace que la gente no esté tan violenta y que yo sea rico? ¿Y eso quién lo dice? ¿Deepak Chopra? ¿Un científico entre cientos de miles en el mundo? ¿Por qué éste tendría que tener más credibilidad que los otros? ¿Sólo porque su teoría es más bonita?

Falacia heurística: Tengo un montón de ejemplos que lo demuestran. ¿Ah, sí? Si, porque a Jorge, que tenía una foto de su casa de los sueños en su oficina, se la acabó comprando. Perdón, pero eso no demuestra nada. Ni este, ni diez mil ejemplos más. Eso ya lo explicó Hume. Nunca un ejemplo, puede demostrar una regla general, solo la hace un poco más plausible.

Además, ¿Cuáles son las variables que hacen que la Ley de la Atracción funcione? ¿Si quiero una casa más grande tendré que visualizar más? ¿Más qué? ¿Más horas, con imágenes mayores, con más intensidad? ¿Quién tiene ese maravilloso manual? ¿Y si lo tiene, en que se basa?¿Quién lo escribió?
Me atrevo a apostar: en nada. En un Wishful Thinking muy bonito, pero que no se sustenta en nada. Y eso no es malo. Lo malo es que te creas esos argumentos. Lo malo es que pienses que lo que te ha pasado en tu vida solo dependía de ti y no de un millón de variables más que juegan a nuestro alrededor.

¿Qué pasó en los Juegos Olímpicos? ¿Cómo hay más chinos que cualquier otro habitante de la tierra, y todos querían que ganara la China, por eso obtuvo tantas medallas? ¿Por lo tanto, el Barcelona F.C. tiene más seguidores que el Manchester United y por eso ganó la Champions Ligue? ¿O es que se esforzaron más? ¿Cuánta gente dentro de un avión tiene que atraer el accidente para que este pase? ¿Uno? ¿Dos? ¿Todos?
¿Si yo quiero una promoción y mi compañero también, a quién se la dan? ¿Al que más lo desea? ¿Y eso es justo? Quizás mi compañero tengo 4 bocas que alimentar y yo solo quiera un coche nuevo… ¿Cómo se sabe quién lo ha deseado más? ¿Hay un medidor de intensidad de deseo o por el que finalmente lo consigue? ¿O sea una validación que se retroalimenta?
¿Qué pasa si me sucede algo positivo e inesperado? ¿Cómo lo he atraído?

Si hay alguien quiere creer en la Ley de la atracción que crea, pero que lo haga sabiendo que lo hace igual que lo podría hacer sobre las hadas madrinas.

Llegados a este punto, vamos a analizar que si puede provocar que alguien piense en ello:

1. Si piensa en lo que quiere conseguir, probablemente moverá más recursos internos para conseguirlo. Una persona enfocada y con una intención, suele tener mayores rendimientos. Pero creo que es higiénico, tener en cuenta lo que también le pueda pasar de negativo. ¿O es que ya no se podrá pensar en las consecuencias positivas por miedo a que las atraigas? ¿Cómo calculo yo los riesgos y consecuencias de tomar ciertas decisiones? ¿Y si cuando tengo mi casa, luego no la puedo mantener? ¿Tenía que desear también todo el dinero necesario para mantenerla? ¿Y si se me quema? ¿Tenía que desear que estuviera al lado de la estación de los bomberos?
2. Si adoptas una actitud positiva, probablemente tu cuerpo funcionará mejor, tu cerebro segregará las substancias que harán que pienses mejor, tus relaciones interpersonales serán mejores y eso puede hacer que consigas más cosas.
3. Si visualizas lo que quieres conseguir puedes tener una idea más aproximada de si te estás acercando o no.
4. Si te repites afirmaciones, te recordarás a cada momento, aquel tipo de pensamiento que quieres tener, y eso te puede ayudar a no caer en el mismo viejo patrón de pensamientos. Te puede ayudar.

Aviso para navegantes:

1. Visualizar no tiene porque llevarte a conseguir nada sino tienes las capacidades y recursos para llegar a esta meta. Por mucho que me visualice en la NBA, ya tengo 35 años y mido 175cms….
2. Por repetirse muchas veces una misma afirmación, no tienes porque llegar a creértela (por suerte! ¡Sino, nos hubiéramos creído que no había crisis!). El sistema de creencias de una persona es mucho más sofisticado y se comporta de una manera mucho más estable, para que un conjunto de creencias cambien.
3. Las afirmaciones, tienen que ser creíbles para ti, basadas en evidencias sensoriales y congruentes con tus valores, sino no tienen casi sentido para tu cerebro.
4. La visualización no lleva a la ejecución necesariamente. Es necesario tener en cuenta objetivos, el proceso para llevarlos a cabo, los recursos, ecología personal, etc…
5. Claro que alguien podría decir, que si tienes los recursos, visualizas tu objetivo, le pones buena actitud y esfuerzo luego si la Ley de la Atracción funciona... Luego, ¿Cuánto juega la Ley de la Atracción y cuanto todo lo demás?

Mi pregunta es: ¿Por qué la gente le cuesta tanto aceptar que realmente todo su potencial está dentro de él, y de las personas con las que se rodea? ¿Qué los humanos podemos conseguir casi todo lo que nos propongamos con ilusión, buena actitud, buenas creencias, recursos y habilidades?

Como decía Picasso: “A mí, la inspiración me llega trabajando”. Y yo digo: “Pon todo de tu parte y si existe la Ley de la Atracción, bienvenida sea”.