jueves 27 de agosto de 2009

Bendita inconsciencia

La formación en habilidades comunicativas tiene sus riesgos.

Todos nacemos con una necesidad innata de interrelacionarnos con nuestro entorno y por ello, de comunicarnos.
Desde casi nuestro nacimiento vamos construyendo y refinando un sistema de comunicación con nuestro entorno que nos permite atender a nuestras necesidades, sean cuales sean.

Seguimos creciendo y cada vez nos comunicamos más eficientemente, pero dependiendo de nuestro entorno, de nuestras condiciones personales, etc.., seguimos desarrollando estas habilidades o no.

Pero este refinamiento de los procesos de comunicación se realiza de forma inconsciente, por lo que su mejora no se controla voluntariamente ni se tiene forma de hacerlo.

Talent Institut investiga y desarrolla tecnologías para llevar a la parte consciente estos procesos de comunicación. Y es en este momento donde aparece el riesgo.

Dependiendo de la flexibilidad mental de cada uno, así de como sus creencias, autoestima, etc., su proceso de aprendizaje puede ser más o menos intenso. Y es que algunas personas, cuando se les muestra un modelo formal de lo que están haciendo inconscientemente piensan que no están aprendiendo porque reconocen muchos de los patrones que utilizan aunque no sepan como los utilizan.

Por este motivo, creen no estar aprendiendo, porque no están "descubriendo" nada nuevo, pero de hecho, si sus habilidades están fuera de su control consciente, no pueden decidir como utilizarlas, ni saber cuando funcionan y cuando no. Ni como mejorar, ni como ser sistemáticos con los resultados.

Otros piensan que llevándolo al consciente van a empeorar su desempeño. Pero pensar esto es tan absurdo como pensar que a un buen jugador de golf ya no se le puede enseñar nada ni vale la pena que trabaje su técnica, porque ya es intuitivamente bueno.

Y es que existe la idea que la comunicación tiene que ir implícita, integrada con la persona, pero la verdad es que es una de las herramientas más poderosas para conseguir lo que queremos ya que nos permite influenciar a los demás y que por ello, debe ser mejorada continuamente.

Aún así, hay quienes creen que ya nacieron con ese don o que lo tienen muy desarrollado y que ya no tienen porque mejorar. La verdad, es que siempre se puede mejorar mucho y llevarlo si cabe, a la excelencia.

Pero para ello se requiere de la autoestima suficiente para aceptar con humildad, que hay mucho trecho aún para recorrer y que siempre se puede ser alumno.

1 comentarios:

Carlo Giussepe dijo...

Excelente post...quien diga que ya lo aprendio todo esta armado para vivir en un mundo que ya no existe.